Situada cerca de Gakona, Alaska(lat. 62°23’36″ N, long 145°08’03″ W) y financiado por la Fuerza Aérea, la Marina de los Estados Unidos, la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) y la Universidad de Alaska; el HAARP o programa de investigación de aurora activa de alta frecuencia, tiene como objetivo, estudiar las propiedades de la ionosfera y potenciar los avances tecnológicos que permitan mejorar su capacidad para favorecer las radiocomunicaciones y los sistemas de vigilancia ( como la detección de misiles, entre otros).

El HAARP usa como instrumento principal al IRI (Instrumento de Investigación Ionosférica) un potente radiotransmisor de alta frecuencia, empleado para modificar las propiedades en una region especifica de la ionosfera. Los procesos que ocurren en dicha zona son analizados mediante otros instrumentos, tales como radares UHF, VHF y de sondeo digital, y magnetómetros de saturación y de inducción.
Durante la investigación ionosférica, la señal generada por el transmisor se envía al campo de antenas, y estas a su vez la transmiten hacia el cielo. A una altitud entre 100 y 350 km, dicha señal se absorbe parcialmente, concentrándose en un volumen de unos cientos de metros de altura y varias decenas de kilómetros de diámetro. La intensidad de la señal de alta frecuencia en la ionosfera es de menos de 3 µW/cm2, siendo esta, decenas de miles de veces más pequeña que la radiación electromagnética que llega a la Tierra procedente del Sol, y cientos de veces menor que las alteraciones aleatorias de la energía ultravioleta que mantiene la ionosfera. Sin embargo, los efectos producidos por el IRI son observables con los instrumentos científicos de las instalaciones antes mencionadas, y la información obtenida resulta muy útil para entender la dinámica del plasma y los procesos de interacción entre la Tierra y el Sol.

El primer IRI de la estación tenía 18 antenas, organizadas en tres filas de seis antenas cada una; requiriendo de 360 kW de potencia, necesarios para transmitir la energía suficiente para las pruebas ionosféricas más básicas. En 1993 se aumentó el número de antenas a 48, ordenadas en seis filas de ocho antenas cada una, con una potencia de 960 kW. En la actualidad, consta de 180 antenas, organizadas en 15 columnas de 12 unidades cada una. las cuales proveen una ganancia máxima teórica de 31 dB. Requieriendo una alimentación total de 3,6 MW; Irradiando una cantidad de energía de 3981 MW (96 dBW).
Cada antena consta de un dipolo cruzado que puede ser polarizado para efectuar transmisiones y recepciones en modo lineal ordinario (modo O) o en modo extraordinario (modo X). Cada parte de cada uno de los dipolos cruzados está alimentada individualmente por un transmisor integrado, diseñado especialmente para reducir al máximo la distorsión. La potencia efectiva irradiada está limitada por un factor mayor de 10 a la mínima frecuencia operativa. Esto se debe a las grandes pérdidas que producen las antenas y a un comportamiento poco eficiente.
En la actualidad el IRI puede transmitir en un rango de frecuencias entre 2,8 y 10 MHz. Este rango se encuentra por encima de las emisiones de radio AM y por debajo de las frecuencias libres. No obstante, HAARP tiene permisos para que el IRI transmita únicamente en ciertas frecuencias de su rango. Cuando está transmitiendo, el ancho de banda de la señal transmitida es de 100 kHz o menos. Puede transmitir de forma continua o en pulsos de 100 microsegundos. La transmisión continua es útil para la modificación ionosférica, mientras que la de pulsos sirve para usar la instalación como un radar. Los científicos pueden hacer experimentos utilizando ambos métodos, modificando la ionosfera durante un tiempo predeterminado y luego midiendo la atenuación de los efectos con las transmisiones de pulsos.
Sin embargo, no todo es color de rosa con el HAARP…, tanto la naturaleza del proyecto como sus auspiciantes dejan dilucidar lo que probablemente sea algo mas que un proyecto de investigacion cientifica:
El propio creador del calentador ionosférico del proyecto HAARP, Bernard Eastlund, asegura que su invento podría, también, controlar el clima. Una afirmación que ha llevado a algunos cientificos a concluir que si el HAARP operase al cien por cien podría crear anomalías climatológicas sobre ambos hemisferios terrestres, siguiendo la Teoría de la Resonancia tan empleada por el genial Nikola Tesla en sus inventos. Un cambio climatológico en un hemisferio desencadenaría otro cambio en el otro hemisferio. Una posibilidad que no se debe descartar, sobre todo si consideramos las opiniones de científicos de la Universidad de Stanford, que aseguran que el clima mundial podría ser controlado mediante la transmisión de señales de radio relativamente pequeñas, a los cinturones de Van Allen, ya que; Por resonancia, pequeñas señales activadoras pueden controlar energías enormes.
Ademas el calentador ionosférico de Eastlund posee la capacidad de concentrar y enfocar la radiación de radiofrecuencias (RF) en un punto especifico de la ionosfera, proyectando una cantidad de energía sin precedentes, que puede alcanzar hasta los 10 Gigavatios. La enorme diferencia de potencial generada podría cambiar e incluso desplazar la ionósfera, provocando un caos total en las comunicaciones de la tierra, tanto terrestres como marítimas, así como destruir misiles o aviones, cambiar las condiciones atmosféricas al modificar la absorción de los rayos solares y aumentar las concentraciones de ozono, nitrógeno e incluso afectar negativamente al cerebro.
Si consideramos que hace algunos años, en 1958, el capitán T. Orville (consejero principal de la Casa Blanca y encargado de los estudios sobre cambio climático para la epoca) admitió que el Departamento de Defensa estaba investigando “métodos para manipular las cargas de la Tierra y el cielo con la intención de producir cambios en el clima” por medio de un haz electrónico que ionizaría o desionizaría la atmósfera sobre una zona determinada.”; sin mencionar que una de las doce las patentes que conforman la médula espinal del proyecto HAARP la cual hace referencia a un “método y un equipo para cambiar una región de la atmósfera, ionosfera y/o magnetósfera”, estuvo clasificada por orden expresa del gobierno de los Estados Unidos, nos sugiere la posibilidad de que el HAARP sea un juguete con mas prestaciones de las que aparenta; sobre todo en el campo militar.!
Saludos Cordiales:.